Perspectiva diferente
Años atrás, durante una noche, luego de haberme ido a dormir, preparé mis maletas mentales llevando únicamente conmigo mis pensamientos, mis sentimientos, mi cuerpo y mi ritmo. Como soy un poco despistado se me olvidó llevar unas cuantas arterias. Bueno, ...pero si lo ponen en relación a la cantidad de cosas que lleva el cuerpo, creo que a cualquiera podría pasarle.
Primero viajé de mi cuarto haciendo una pequeña escala sobre el cuarto de mis papás. Si no me equivoco, estuvimos por allá como media hora en lo que llenaban papelería y pagaban impuestos. Luego continuamos para llegar a la primera visita turística donde tenían preparado un relajante masaje cerebral. (Ahora tienen una máquina especial que genera sonidos cuidadosamente estudiados que transportan al paciente a la soledad total para poder alcanzar el máximo nivel de concentración y autoanálisis.)
Luego me hospedé durante unos días en "El Intensivo del Hospital", al que le daría las cinco estrellas solo con la bienvenida tan especial que me dieron. Allí los "botones" no solo cargan el equipaje sino también a los huéspedes. Excelente atención por parte del personal, por lo que siempre pedí servicio al cuarto, incluso contraté a unas enfermeras para que me dieran baños de esponja. ...se dan cuenta que cumplí una de las fantasías más clásicas de todos los hombres!!! Y es que a fin de cuentas el objetivo del viaje era descansar y olvidarme de mis responsabilidades.
Como no conseguí ningún pensamiento que me llevara directo a mi próxima parada, hice una escala a mi casa, quedándome unos cuantos días y donde me atendieron aún mejor. Lo único que me costó esfuerzo durantes esos días fue bañarme y vestirme, porque todo lo demás lo hacían por mí.
Luego partí en otro pensamiento y por lo cansado del viaje decidí quedarme unos cuantos días de relax en la casa de unos familiares. Finalmente llegó el día esperado, la visita más importante y la razón principal de este tour: un masaje arterial generado por rayos gama.
Fue algo tan astral e inspirador como sentarse en lo más alto del Templo IV de Tikal, donde las ramas de los árboles se unen creando un tupido jardín flotante y el sol cae por la tarde dejando brillos en el cielo con una oscuridad infinita y lo único que se escucha es una sonata de animales, viento y misticidad Maya.
He visitado algunos lugares, pero este viaje al que me refiero ha sido el mejor de todos, porque al volver a mi casa regresé innovado y renovado. Con una perspectiva diferente.
Y cuando quieran hacer un viaje como esos, invítenme porfavor porque mis maletas están siempre listas.
-SEISCUERDAS-
